La nueva cédula también es un problema constitucional: identidad, biometría y protección de datos
La renovación de la cédula de identidad y electoral no es solamente un proyecto tecnológico ni un asunto de modernización administrativa. En realidad, toca de manera directa una zona especialmente sensible del constitucionalismo contemporáneo: la relación entre identidad, ciudadanía, datos biométricos y poder público. La Junta Central Electoral mantiene en marcha desde abril de 2026 el proceso nacional de renovación de la cédula, con captura de fotografía, firma, huellas dactilares y validación de datos personales. El documento anterior seguirá siendo válido durante el período de transición, pero la propia JCE ha informado que, una vez finalizado el proceso nacional, la nueva cédula pasará a ser el documento aceptado en el territorio dominicano. A primera vista, podría parecer un procedimiento administrativo ordinario. Sin embargo, cuando el Estado concentra y trata información biométrica de millones de ciudadanos, el análisis ya no puede limitarse a eficiencia, seguridad document...